Sesión Formativa en el IES María Zambrano de Leganés.
Nuestros compañeros de Jóvenes Nucleares (JJNN), Xavier Jardí Cuerda y Rafael Rubio Montaña participaron el pasado 29 de abril en una jornada informativa sobre energía nuclear en el Instituto de Enseñanza Secundaria María Zambrano de Leganés. Más de 60 alumnos de 1º de Bachillerato en la modalidad de Ciencias asistieron a la conferencia.
La jornada resultó muy gratificante y enriquecedora para todos los asistentes, sobre todo para los alumnos que demostraron estar al día sobre las últimas noticias nucleares aparecidas en los medios de comunicación aunque fue necesario aclarar algunas dudas en relación con las informaciones que recogen habitualmente los medios sobre esta temática.
El interés del público fue en aumento a medida que avanzaba la jornada. El aluvión de preguntas fue tal que los ponentes tuvieron que desestimar realizar alguna de las presentaciones preparadas para responder y aclarar algunos conceptos a los asistentes. Una vez más se constató el interés que despierta la energía nuclear en nuestra sociedad.
JJNN tiene como uno de sus principios la divulgación del conocimiento sobre el mundo nuclear desde un punto de vista objetivo y basado en cuestiones técnicas, es decir, sin ánimo de crear opinión ni manifestaciones a favor o en contra, únicamente desde el punto de vista de la información veraz e inequívoca con argumentos sólidos y fundados. Esto fue una vez más lo que nuestros compañeros trataron de transmitir a los asistentes.
JJNN quiere agradecer al IES María Zambrano, su equipo directivo y en especial al profesor Pedro Gonzáles, organizador de acto, su dedicación y facilidades prestadas para que la jornada se desarrollara de forma satisfactoria.
Descarga de Conferencias: Chernobyl vs TMI2
Siguiendo el ciclo de conferencias de Chernobyl, aquí podeis encontrar la conferencia que impartió el pasado 27 de abril Juan Manuel Blanco Rojas.
Descarga las conferencias:
Conferencia: “Chernóbil vs. TMI2: Buscando la causa raíz”
El pasado 27 de abril, JJNN organizó, la conferencia titulada “Chernóbil vs TMI2: Buscando la causa raíz" que tuvo lugar en el aula magna de I.C.A.I. La charla ha sido la última del ciclo de actividades que JJNN ha desarrollado durante los últimos meses. Esta vez, hemos podido contar con Juan Manuel Blanco Rojas que ha asistido como ponente.
Jose Manuel, expuso con gran claridad y contundencia la causa raíz de Chernóbil y de TMI y comparó ambos sucesos. Acostumbrados a ver ambos accidentes desde un punto de vista más técnico, Juan Manuel supo transmitir un enfoque diferente. Mostró como influyeron las condiciones sociopolíticas, como se puede apreciar en Chernóbil donde debido a la situación política de la URSS la instalación se consideraba autosuficiente y no precisaba de ayuda exterior. El propio accidente y sus consecuencias son un ejemplo del secretismo y de la falta de transparencia que existían en todo lo que rodeaba a la central. En el caso del incidente de TMI, el ponente explicó la transparencia de la reacción de las centrales ante lo ocurrido. También señaló cómo, a raíz del mismo, surgieron diferentes organismos encargados de transmitir la experiencia operativa a las centrales nucleares mediante un canal de información destinado a subsanar fallos futuros.
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La conferencia finalizó con el tema de la “cultura de seguridad”, un concepto mal entendido y del que se ha abusado en nuestro país. ‘Cultura de seguridad’ es la savia que mantiene vivas a las centrales nucleares,” según ha afirmado Blanco, quien ha añadido que “cultura de seguridad”, se refiere, en definitiva, a responsabilidad.
Jóvenes Nucleares quiere agradecer a Juan Manuel su sensacional presentación y la documentación aportada a la misma. Por último, queremos agradecer a todos los asistentes el ambiente de cordialidad y el interés mostrado.
El desarrollo sostenible y la opción nuclear: ¿es posible?
El interés global por la energía nuclear parece crecer; nos lo dicen afirmaciones que encontramos cada día en publicaciones y discursos de muy diversa naturaleza: “se propone de forma mandataria, que para el año 2020 consigamos reducir las emisiones de CO2 en un 20 % y que el 20 % de la energía primaria provenga de fuentes renovables”, “la única solución a largo plazo es la reducción del consumo energético lo que implicaría una ralentización de las actividades económicas del mundo”, “para que la energía nuclear pudiera contribuir a reducir un séptimo las emisiones de CO2 en el horizonte de 2050 habría que construir dos nuevas centrales cada mes durante 40 años”… y muchísimas otras más que suscitan cantidad de interrogantes en cada uno de nosotros, y retos para la industria nuclear, que las tendría que llevar a cabo.
Esta defensa de tener en cuenta la opción nuclear y la verdadera capacidad que tiene la industria de poder llevar a cabo los proyectos que la desarrollen , parece que es especialmente incuestionable, es decir, no se duda que un impulso fuerte en llevar adelante un proyecto de construcción importante de centrales nucleares sea posible o no. Las limitaciones son evidentes y los desafíos muy grandes; la ingeniería de diseño, las empresas suministradoras, las inversiones, la mano de obra, los materiales, el regulador y la formación del personal. Sin duda un desarrollo a gran escala, provocaría un acercamiento entre las curvas de costes y beneficios para los explotadores, de manera que cambiaría el estatus del que goza hasta hoy.
El 16 % de la energía que consumimos a nivel mundial es eléctrica; de ese porcentaje, el 14 % proviene de la generación nuclear. El estatus de la aportación nuclear a la cesta energética actual es consecuencia de ser minoritaria; y para alcanzar una mayor aportación, en torno a la mitad del consumo mundial de electricidad, serían necesarias 1000 centrales nucleares grandes y triplicar la demanda de Uranio. Teniendo en cuenta que en los últimos 15 años se han construido 4 de media al año, hemos de plantearnos qué posibilidades hay de dar respuesta a algo así. A esto hay que sumar que el consumo por persona de Europa Occidental es aproximadamente 3 veces mayor que el de la media mundial y el de India o China, es 2 ó 3 veces menor, es decir, que las necesidades potenciales son enormes.
Pues bien, habría que cuestionarse varios temas que quizá no sean de común planteamiento. Es de destacar que una tecnología tan avanzada y puntera como la nuclear, aporte tan poco (recordemos: el 14 % del 16 % de la electricidad) en un mundo con ingentes necesidades de suministro. No obstante, las consecuencias de su uso tienen unas implicaciones importantes (científicas, técnicas, sociales, económicas) muy distintas que cualquiera de las que plantean otras opciones mucho más intensivas, como por ejemplo el petróleo o el carbón, que son tecnologías de aplicación mucho más inmediata.
En resumen, ¿somos capaces de responder a los deseos de reducir las emisiones de CO2 y garantizar el suministro? ¿Es válido defender una postura pro nuclear cuya implementación tiene estas limitaciones? ¿Es factible dar el paso del uso de la energía nuclear para uso doméstico más allá de la producción eléctrica?
Autor: Gonzalo Armengol
Chernobyl (10/10): Conclusiones y agradecimiento
Pese al accidente y a sus consecuencias, la vida sigue en Chernóbil y sus instalaciones reciben cada año cerca de 5000 visitantes. Además, en la actualidad, son más de 3200 las personas que trabajan en el complejo nuclear, sin contar los efectivos que garantizan la seguridad en la llamada “zona de exclusión”, de unos 30 kilómetros alrededor de la planta, y que incluye numerosas poblaciones evacuadas en su día, como Prypiat.
La lección más importante aprendida por la delegación de JJNN es la constatación de la responsabilidad que los profesionales nucleares tenemos en nuestras manos. Una catástrofe de este tipo no debe repetirse en la historia.
También, JJNN mantiene la confianza en los diseños occidentales y especialmente en las plantas españolas, donde un accidente de consecuencias equiparables no puede producirse. Sirva como ejemplo el accidente de TMI2 (Harrisburg, EEUU, 1979), de tecnología occidental, que fue igualmente de gran severidad, pero sin impacto al exterior. En definitiva, la visita a Chernóbil ha servido para reforzar la convicción en la necesidad de mantener el compromiso para salvaguardar los estándares de seguridad y excelencia que existen en la industria nuclear española.
Finalmente, y puede que sea la principal conclusión que se pueda extraer de esta inolvidable experiencia, es que la energía nuclear no debe culpabilizarse por un accidente como el de Chernóbil, en el que concurrieron prácticas de operación totalmente prohibidas en nuestras plantas. Citemos sólo algunas: “experimentar” con un diseño deficiente, la desorganización, una deficiente formación de los operadores, la ausencia de ciertas salvaguardias tecnológicas (edificio de contención entre otras) y de planes de emergencia, la falta de cultura de seguridad y de transparencia. Creemos, que sólo desde consideraciones de otro orden, como puede ser el declive de un sistema político (el soviético), podrían explicarse una catástrofe de esa dimensión y consecuencias.

Fotografía 10 La delegación española en la ciudad de Prypiat.
Por último nos gustaría agradecer especialmente a toda la gente que ha hecho este viaje posible, entre ellos:
- Junta Directiva de la Sociedad Nuclear Española.
- Profesor Emérito D. Agustín Alonso.
- Ilustrísimo Sr. Embajador en Viena D. José Luis Roselló.
- Ilustrísimo Sr. Embajador en Kiev D. José Rodríguez Moyano.
- Excellency Ambassador (Viena) Mr. Vododymyr Yelchenko
- Mr. Alexander Y. Novikov: Technical Director for Safety (ChNNP)
- Mr. Sergey A. Kondratenko: Technical Director for Operation (ChNNP)