AGOSTO

Sabemos que somos unos pesados, pero…

Es probable que, en alguna ocasión, nos hayáis oído argumentar que el estado seguro de las instalaciones nucleares españolas viene acreditado por el Consejo de Seguridad Nuclear.

Sin embargo, ¿realmente son suficientes las inspecciones de este organismo para afirmar que una central nuclear se encuentra en óptimas condiciones de operación?

 

Entre las múltiples funciones del CSN se encuentra la de proponer reglamentación y normativa en materia de seguridad nuclear y protección radiológica.

Para garantizar que el estado de una central nuclear se ajuste continuamente a los criterios de seguridad y, de este modo, evitar la apertura de expedientes sancionadores, el CSN lleva a cabo tareas de supervisión y control del funcionamiento de las instalaciones, realizando diferentes inspecciones:

     – de licenciamiento, que aseguran que los procesos de autorización de las instalaciones se llevan a cabo de acuerdo a la reglamentación vigente,

     – de control, para asegurar que el funcionamiento de las instalaciones cumple con los requisitos en base a los cuales se concedió la autorización correspondiente, y

     – especiales, aquellas que surgen como consecuencia de incidentes, situaciones excepcionales, denuncias, etc.

Además, en las diferentes centrales nucleares españolas el CSN mantiene un Inspector Residente que realiza un seguimiento diario de la actividad de la instalación, supervisando el cumplimiento de los documentos oficiales de explotación.

Pero, ¿qué ocurre si, en alguna de las inspecciones realizadas sobre el estado de una central, se detecta una desviación respecto de la normativa?

Los resultados de las diferentes inspecciones que realiza el personal técnico del CSN se reflejan en las Actas de Inspección y, además, el CSN publica en su página web el Sistema Integrado de Supervisión de Centrales Nucleares, SICN, una herramienta en la que se pueden identificar los hallazgos encontrados en los resultados de las inspecciones y  las diferentes acciones correctoras para subsanar las posibles incidencias detectadas.

En este sistema, la denominada matriz de acción proporciona una visión global sobre la situación de las plantas, facilitando así su diagnóstico.

En la imagen se observa cómo, claramente, durante el primer trimestre de este año el estado operativo de las centrales nucleares españolas ha sido el adecuado, dado que en ningún caso se han encontrado indicadores de degradación en los pilares fundamentales del análisis o de funcionamiento inaceptable de la instalación.

 

Como conclusión, el estricto control que el CSN realiza sobre los procesos de autorización de licencias, así como la supervisión directa sobre las centrales nucleares y su transparencia a la hora publicar los resultados de las diferentes inspecciones, son razones suficientes para que desde JJNN podamos reafirmarnos en el estado seguro de del parque nuclear español.